Un oficial de la Dirección General de Seguridad de Transito y Transporte Terrestre (Digesett) despojó a un ciudadano de su motocicleta, incluido sus llaves, luego que filmara a un agente de ese organismo que se trasladaba en la cola de un motor con un niño.
El ciudadano transitaba en su motocicleta y a la vez filmaba lo ocurrido y cuando se le acercó una camioneta de la Digesett que iba detrás del agente le preguntó al oficial porqué permitía la acción y no lo paraba.
Fue ahí donde el oficial le ordenó que se parara, quitándole la motocicleta y las llaves, la montó en la camioneta y se la llevó, a pesar de los ruegos del hombre para que por lo menos le devolviera las llaves, tanto del aparato como de la casa.
Según lo que se observa en el video, el afectado le suplicaba al oficial que por lo menos le devolviera las llaves de la casa, pero este no hizo caso y emprendió la marcha, dejándolo a pie y sin las llaves de abrir su casa, lo que pudiera ser considerado como un robo, a pesar de que lo hizo haciendo uso de su facultad como autoridad.
“Tenga la cédula mía, póngame la multa, pero entrégueme mi llave comando”, se escucha decir a la víctima en reiteradas ocasiones en el video, publicado originalmente por Cibao Noticias. El ciudadano, por hacer uso de que lo que creia correcto, denunciar a quien infringe la ley, resultó que el castigado fue él.
Según se observa en la ficha 5734, la camioneta pertenece a la Digesett, con asiento en La Vega. (Listín Diario)

 

He ahí una muestra más de que el disparate más grande que tenemos en el tránsito es esa policía de la ahora llamada DIGESETT.
Individuos carentes de los más elementales criterios para erigirse en autoridad en un tema tan delicado como es el del tránsito de una ciudad.
Son trogloditas, matones, altaneros, y muchos de ellos hasta delincuentes, porque infringen las leyes, como se ve en este caso, y en muchos otros.
Mientras les exigen al ciudadano que transite con casco protector, ellos no lo hacen.
Pasan en sus motocicletas por túneles y elevados,  como si la prohibición sólo fuera aplicable al ciudadano común.

Ponen en peligro la vida de niños en cola de motores…

Andan chantajeando y “picoteando”, como se pudo ver  cuando abordaron a un conductor de vehículo, el cual se libró del acoso porque vieron que los estaba grabando.
Esos policías le huyen como el diablo a la cruz a las cámaras, porque es la única “arma de reglamento”  que tiene el ciudadano para defenderse de tantos desmanes, que llevan a veces a la desesperación, lo que provoca  fuertes altercados, donde se ha visto  más de una trompada que le han dado a esos agentes de tránsito que deberían estar en un conuco sembrando yuca.
Todos estos abusos, ineficiencia, falta de criterio y de seriedad en los agentes de tránsito se dio a partir de que tranfirieron la AMET a la Policía Nacional.
Tan bien que estaba la AMET cuando fue creada por el ingeniero Hamlet Hermann, con muchachos jóvenes, bien entrenados, uniformados  en base a códigos modernos y elegantes, que inspiraban respeto, que hasta les decían “los vaqueros”, por los sombreros que usaban.
Desde que pasaron la AMET a la policía “todo se derrumbó”, y ahí están…Unos policías de tránsito que parecen “chuflays”, flacuchos, mal vestidos, “chancleteros”, que andan buscándosela y abusando del ciudadano, como se ha podido ver en este caso.
¿Autoridad de que? Le queda grande  a los patanes que dirigen el tránsito en el platanal.