MANAGUA.- La violencia ha vuelto a hacer acto de presencia en Nicaragua, pese a lo cual, el Gobierno de Daniel Ortega y los representantes de los estudiantes, la sociedad civil y el sector privado han llegado a un acuerdo para reanudar el Diálogo Nacional.

El rebrote de violencia estuvo marcado por el incendio, provocado por un grupo de manifestantes, en la sede de Nueva Radio Ya, la principal emisora radiofónica del Gobierno. Los antidisturbios actuaron con una enorme dureza. Hubo numerosos heridos y detenidos.

Este incendio se produjo después de que un grupo de individuos atacaran la Universidad Nacional de Ingeniería, tomada horas antes por estudiantes que protestaban contra el Gobierno.

Desde que comenzaron las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega, el 18 de abril, han muerto en Nicaragua al menos 86 personas y más de 860 han resultado heridas.

La democratización es una de las máximas pretensiones de la Alianza Cívica, que pide una reforma constitucional y elecciones anticipadas. Sin embargo, el ejecutivo ve esas pretensiones como ‘un intento de golpe de Estado’.

Como señal de buena voluntad, la Alianza se ha comprometido a aunar esfuerzos y enviar un mensaje de flexibilización de los bloqueos en las carreteras. Esas barreras son una estrategia de presión sobre el Gobierno por sus graves consecuencias económicas y sociales.