Ella tiene 22 años, dos hijos, un embarazo y una amenaza constante: El río Isabela. Leidy Marte, con un embarazo de siete meses, que será su tercer hijo, ha vivido toda su vida en el sector La Zurza, de la parte norte de Santo Domingo, bajo la constante amenaza de la crecida del río Isabela, sin importarle que sea temporada ciclónica.

Por eso, el desalojo de su vivienda, para trasladarla a un refugio, junto a 120 personas más, entre ellas 52 niños y otras dos mujeres embarazadas, ya le resulta una escena común.

Los traslados a refugios o vivir bajo las aguas, cada vez que hay temporadas de lluvias, forman ya parte de la cotidianidad de esta joven madre. Nació y se crió en La Zurza, justo a la orilla del río, donde son comunes las inundaciones.

Aunque dice que en este último lugar, a donde fueron ubicados junto a unas 50 familias que fueron desalojadas para dar paso a la construcción del Metro de Santo Domingo, “no se ha metido el río”.

Leidy forma parte de las 50 familias que la noche del miércoles fueron mudadas desde sus viviendas hacia el refugio que fue habilitado por el Ayuntamiento del Distrito Nacional, en la funeraria del sector, ubicada en la intersección de las avenida de Los Mártires y Máximo Gómez, o a casa de familiares o amigos.

“Las personas que están aquí en este albergue son las que están a la orilla del río, en las casitas que fueron construidas por la OPRET, de manera provisional, cuando estaban construyendo el Metro”, explicó Antonio Vásquez, líder comunitario Viven bajo una amenaza constante, agregó Vásquez, quien aclaró que allí solo fueron llevadas 15 familias, por no tener lugar a donde ir.

Marte es una de ellas, junto a dos hijos, de tres y un año, respectivamente, y en estado avanzado de gestación. Su esposo se quedó en casa “para evitar que se roben los trastes”.

Yo amanecí sola aquí con los niños, y en la mañana mi marido vino a verme”, agregó, mientras esperaba en refugio el transcurso de la tormenta.

El Plan Social de la Presidencia le llevó algo de ayuda y esperaban la llegada de los alimentos.

Mientras tanto, esperaba de manera normal que el día pase en un refugio donde ya ha estado en varias ocasiones.