Todos los embalses del país serán desaguados a los niveles mínimos a fin de almacenar los volúmenes de agua que pueda dejar el huracán Irma tras su posible paso por el país, según dispuso el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI).

A la presa de Tavera se le estará sacando 100 metros cúbicos por segundo del agua almacenada, de tal manera que despeje cualquier tipo de temor en ese sentido.

El protocolo establece que la presa de Tavera debe operar, previo a la llegada de Irma, con 315 millones de metros cúbicos y su volumen máximo de almacenamiento es 327 millones de metros cúbicos, lo que garantiza una capacidad considerable de almacenamiento de grandes avenidas de lluvias.

En tanto al embalse de Valdesia, le serán retirados 44 metros cúbicos por segundo, dentro de una operación preventiva que deja intacta la capacidad de generación y el suministro de agua para consumo humano.

Se informó además sobre la disposición de  un monitoreo constante por parte de los técnicos, del tal manera que no quede una sola presa sin capacidad de almacenamiento del agua que por motivos de las lluvias dejará el huracán Irma.

Conjuntamente con las dependencias que tienen que ver con las áreas agropecuarias, se articuló un equipo nacional de emergencia para dar respuesta inmediata a los posibles daños que deje el fenómeno, tanto en las obras hidráulicas como en los sistemas de regadío.

La institución aclaró que todas las medidas se toman de manera unificada con el Comité de Operación de Presas y Embalses (COPRE), organismo que rige bajo las normas del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) y las instituciones que lo integran.