Este martes se cumplen unos 23 días desde que la Policía Nacional identificara a Juan Carlos Zapata Mendoza (Kilo 7), como el presunto asesino del joven Eddy Peña, y aun no ha dado las autoridades no han dado con su paradero.

Peña, de 34 años, fue reportado desaparecido el pasado lunes 24 de julio, y su cuerpo fue hallado un día después con un disparo en la cabeza en San Cristóbal, y su vehículo quemado en las inmediaciones del vertedero de Rafey, en Santiago.

A Zapata Mendoza se le ha solicitado en varias ocasiones que se entregue a las autoridades por las vías que encuentre más idóneas.

Al prófugo se le vincula con la muerte de Eduardo Antonio Rodríguez Peralta y de una persona solo identificada como San San, este último ciudadano haitiano. Los homicidios se habrían producido en la finca del empresario bananero Juan Pastor Jiménez.

Por ese hecho se le dictó la orden de arresto número 837-2017, y las autoridades alertaron que se trataba de un hombre que andaba armado y considerado como muy peligroso.

Según registros periodísticos, también se le vincula con la muerte de Dinislao Sánchez Contreras, de 43 años, un vigilante al que le quitaron su escopeta de trabajo.

Esta última vinculación se produjo por los testimonios de Winston Bautista Díaz “Tom”, de 25 años; Aneudy Alcántara Santana “Piruli”; Wilman de Jesús Aracena Domínguez “Picua”, de 34, y Saudy Bautista Lora Rodríguez “Abu”, de 29, quienes fueron arrestados por ese hecho y le acusaron de haber participado.