ADOLESCENTE NO FUE ACEPTADA EN ESCUELA POR CONSIDERARLA “UNA MALA INFLUENCIA”

Katheryn Luna
Santo Domingo

Tiene 15 años, está embarazada y no habla con su padre.  Fue el primero en rechazarla y negarle su apoyo, respaldo que necesitó al momento de ser excluida del centro de estudios donde cursó hasta el primero de secundaria.

Tocando su vientre agrandado por los casi nueve meses de gestación, Laura recuerda las palabras que recibió de la dirección de la escuela: “Eres mala influencia”.

“Me echaron boches y me hablaban mal,  todo por estar embarazada”, cuenta mientras cruza sus brazos como si la vergüenza la embargara.

Se entristeció y desistió. Aunque no fue su elección, dejó de luchar por ser aceptada en ese centro educativo, donde asegura, no regresará cuando tenga a su hijo.

Laura dice que  buscará la forma continuar con su educación, ya no solo por ella, sino por el futuro de su hijo, aunque el nivel universitario aún está lejos de sus pensamientos.

“Ellos no querían que siguiera estudiando allá y me rechazaban, pero me voy a inscribir en otra escuela y voy  a estudiar los sábados”, afirma.

La estabilidad de Laura y de su bebé no es segura. La joven vive con su abuela. El padre del niño solo engendró y olvidó.

El hombre es cuatro años mayor que ella, y su relación duró dos meses después de enterarse del embarazo, por lo que a la joven solo le queda buscar un empleo que le permita conseguir el sustento diario.

De sus progenitores, solo tiene comunicación con la madre, quien le ayuda como puede. “Mi papá quedó enemigo mío al enterarse del embarazo y no me habla”, lamenta Laura.

Está prácticamente sola, y así, sin compañía,  esperaba su turno para una de sus últimas evaluaciones médicas en la sala de consulta de la maternidad Nuestra Señora de La Altagracia.

Su madre le ayuda con los gastos médicos, pero como está a solo días de dar a luz, entiende que debe buscar otras opciones.

Aunque hay áreas de su vida que aún no tiene definidas, lo que sí sabe Laura es que tiene que trabajar, aunque no tiene claro en qué oficio.

 Abandonan la escuela
Otras diez adolescentes esperaban junto a Laura, sentadas en la sala de consulta de la Maternidad, la mayoría entre los 15 y 17 años.

Sus historias son distintas, pero con un tema en común, no asisten a la escuela.

Algunas abandonaron los estudios al quedar embarazadas, otras simplemente no estaban escolarizadas desde que establecieron una unión matrimonial.

María de 16 años, con 36 semanas de gestación no pudo hacer el traslado a tiempo desde un centro educativo en Azua,  de donde es oriunda, hasta otro en Santo Domingo donde reside con su pareja; mientras que Angy tomó la decisión de dejar los estudios por su embarazo.

Ocho de las diez adolescentes acudieron al hospital sin compañía y la mayoría tiene una relación con un hombre adulto, algunos hasta diez años mayor.

De acuerdo con el Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa), el 8% de las mujeres dominicanas abandonan la escuela porque se casa o se embaraza.

Además del embarazo, el Fondo indica que el cuidado infantil y  la inserción laboral  tambien forman parte de los principales factores que inciden en la deserción escolar.

En el país, el 18.4% de las mujeres entre los 15 y 29 años abandonaron la escuela por quedar embarazada, el 16.6% por cuidar a los niños y el 18% por trabajo, según  la Encuesta Demográfica y de Salud (ENDESA).


Problemática. En lo que va de año más de dos mil partos han sido realizados a adolescentes en dos hopsitales del pais.

 Más de dos mil partos
En los primeros seis meses de este año, se han registrado 2,423 nacimientos de madres menores de edad en las dos principales maternidades del Gran Santo Domingo.

En en el hospital Nuestra Señora de La Altagracia se realizaron 1,378 partos  en adolescentes, entre los 15 y 19 años.

De estos nacimientos, 645 fueron por vía vaginal y 717 por cesárea. Mientras que 105 partos fueron realizados a menores de 15 años.

En ese centro de salud se han consultado de enero a junio 2,953 adolescentes, de ellas el 17% son extranjeras.

En cuanto a la maternidad San Lorenzo, de Los Mina,  de enero a julio se han registrado 4,204 partos, de los cuales 1,045 correspondieron a  menores de edad. Esta cifra representa el 25%.

De esos mil nacimientos, 595 fueron vía vaginal y 450 por cesárea.

En ese hospital, de acuerdo con su director, Víctor Calderón, el 5% de los nacimientos son de madres menores de 15 años y en lo que va del 2017, se han atendido dos niñas embarazadas de tan solo 12 años.

Dijo que el porcentaje en ese centro de salud es de un 27% cada año, en partos a menores de 18 años.

“Se debe concientizar más a la población sobre el tema y entender que no es edad apropiada para embarazos”, advirtió Calderón.

En dos años se ha mantenido el porcentaje de los partos en menores de edad en esa maternidad.

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