as pertenencias de Balaguer

En la parte posterior del Palacio Nacional de la avenida México, en los terrenos donde familias pobres erigieron un villorrio, el doctor Balaguer construyó las oficinas gubernamentales y la Biblioteca República Dominicana. Concluidos los dos proyectos, el mandatario dio instrucciones para que su hemeroteca de libros infantiles fuera llevada a la Biblioteca República Dominicana, con lo cual comenzó la donación de su escaso patrimonio personal.

En este salón biblioteca, ubicado en el segundo piso de su residencia, el doctor Balaguer solía recibir comisiones para tratar asuntos que no tuvieran que ver con el Gobierno, generalmente para temas políticos con dirigentes del Partido Reformista Social Cristiano.

Se desprendió de una de las más grandes bibliotecas personales. La Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña recibió el donativo, que incluyó su mobiliario. La casa materna, ubicada en el solar 16 de la manzana 130, del Distrito Catastral número 1 de Santiago, de 432 metros cuadrados, perteneciente a sus padres, fue pasada a las Hermanas Paulinas, sirviendo como testigo el fenecido monseñor Juan Antonio Flores.

El 19 de abril de 1991, el doctor Balaguer cedió a la Universidad Tecnológica del Cibao la parcela 163-A-Reformado-1, en Pontón, La Vega, con una superficie de 126 hectáreas, con una casa de dos pisos en concreto. Asimismo, donó a Hogar Crea Dominicano una porción de terreno de 529 tareas en el municipio de Juan de Herrera, San Juan, con una mejora de dos niveles. La residencia que por muchos años ocuparon algunas de sus hermanas, propiedad del político, en la avenida Máximo Gómez número 25, fue cedida a la Liga Dominicana Contra el Cáncer, para cumplir con los deseos de su hermana Emma Balaguer de Vallejo.

La foto del fondo en blanco y negro es de Saint Frances Xavier Cabrini, a quien Balaguer oraba todas las mañanas al despertarse. Fue la primera monja que fue declarada santa por el Vaticano.

La casa en la que vivía, en la parte atrás de la Máximo Gómez, opera la Fundación Joaquín Balaguer. Es el solar No. 2, de 958 metros cuadrados, que da a la avenida Mahatma Gandhi. Un carro Ford 1977, que usó durante y después de ejercer la Presidencia fue donado al Museo del Hombre Dominicano.

En las oficinas de la fundación situada en el primer piso, Rafael Bello Andino, Xiomara Herrera y un puñado de estudiantes universitarios voluntarios, sostienen una consistente y discreta labor social. En ese espacio, las estanterías hacen acopio de una obra literaria que se inició en 1944 con el libro “Guía Emocional de la Ciudad Romántica”. Allí, se respira recuerdos, lealtad y también olvido.

Una de las fotos de Joaquín Balaguer que cuelgan en su casa.

Dos gaveteros frente a su cama.

BAÑO PERSONAL. En su baño personal se guarda el traje blanco y la banda Presidencial que muchas veces usó en la toma de posesión.

SE EJERCITABA. Una bicicleta para hacer ejercicios se preserva en el baño personal del doctor Balaguer, la cual usaba para ejercitar sus piernas afectadas de flebitis.

Carmen Celia Ricardo, madre de Balaguer.

En este despacho, contiguo a su habitación, Balaguer recibía visitas privadas.