Arabia Saudí, Egipto, Emiratos Árabes, Baréin y Yemen, han anunciado la suspensión de sus relaciones diplomáticas con Catar por el supuesto “apoyo al terrorismo” de este país, al que acusan de financiar a grupos como Al Qaeda, el Estado Islámico o los Hermanos Musulmanes. Catar, sin embargo, denuncia un intento “inaceptable” de someterlo a tutela.

Aliados bajo el liderazgo saudí, la acción concertada de estos países es un intento de aislar a Catar, que siempre ha mantenido cierta independencia en sus políticas regionales. A los cuatro Estados se han unido el gobierno yemení de Abdo Rabo Mansur Hadi (que vive en Arabia Saudí y combate a los rebeldes hutíes) y el gobierno del este de Libia (apadrinado por Emiratos). Todos han anunciado el cierre de sus espacios aéreos, puertos y aeropuertos a las compañías cataríes.

“Arabia Saudí ha tomado esta medida decisiva por los abusos serios de las autoridades de Doha en los últimos años (…) por incitar a la desobediencia y dañar su soberanía”, ha explicado una fuente saudí no identificada citada por Afp. Riad acusa a Doha de inmiscuirse en sus problemas con la minoría chií en la provincia de Qatif, en el este del país.

Cierre de fronteras

El rifirrafe ha provocado la caída de la bolsa catarí, una subida del petróleo y la cancelación de numerosos vuelos regionales. Además Catar ha sido excluido de la coalición militar, dirigida por Arabia Saudí, que participa en la guerra civil de Yemen.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores egipcio ha acusado a Catar de “adoptar un comportamiento hostil” y de “apoyar las operaciones terroristas en el Sinaí y de intervenir en los asuntos internos de Egipto y los países de la región de manera que amenaza la seguridad nacional árabe y favorece las diferencias dentro de las sociedades árabes”.

Los cinco países van a expulsar a los diplomáticos y ciudadanos cataríes de su territorio y a suspender sus comunicaciones aéreas y marítimas. Arabia Saudí ha anunciado además el cierre de su frontera terrestre con Catar, con lo que este país quedará aislado del resto de la Península Arábiga. Así, las aerolíneas Qatar Airways y Etihad Airways han anunciado esta mañana que suspende todos sus vuelos a Arabia Saudí hasta nuevo aviso.

Catar ve “inaceptable” el intento de violar su soberanía

Ante las acusaciones de sus vecinos, Catar ha afirmado en un comunicado que esta decisión está fundada en “calumnias que no se sostienen sobre ninguna evidencia”. Desde la perspectiva de Doha, tienen “un objetivo claro: colocar al Estado [de Catar] bajo tutela, lo que constituye una violación de su soberanía” y es “absolutamente inaceptable”, reza un comunicado del Ministerio de Exteriores catarí recogido por la agencia France Presse.

El texto catarí recuerda que el respeto a la soberanía es uno de los principios de la carta del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), el foro que integra junto con Arabia Saudí, EAU, Bahréin, Kuwait y Omán. Pero a pesar de los intentos de forjar una postura común ante retos regionales como las primaveras árabes, el ascenso del islamismo o, sobre todo, el desafío que presenta Irán, las diferencias parecen inevitables.

EE.UU. pide unidad y diálogo

Este movimiento político y diplomático se produce 15 días después de la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a Riad, en la que demandó a los países islámicos que hicieran más para frenar el extremismo.

El secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, no cree que la riña tenga un “impacto significativo, o ningún impacto en absoluto, en el combate unido contra el terrorismo en la región y en el mundo” y ha instado a los estados del Golfo a permanecer unidos y a resolver sus problemas mediante el diálogo.

En sus declaraciones, Tillerson ha invalidado la justificación esgrimida por Arabia Saudí para la ruptura de relaciones. “Todas estas partes que usted ha mencionado – ha respondido el secretario de Estado a los periodistas que le han preguntado en Australia – han demostrado estar muy unidos en la lucha contra el terrorismo y contra el Estado Islámico, como se ha expresado recientemente en la cumbre de Riad”.

Catar acoge la base de Al Udeid, la mayor de EE.UU. en Oriente Medio, desde la que se coordinan los ataques contra el EI en Irak y Siria.

Desencuentros entre Catar y sus aliados

Las dificultades en las relaciones entre Catar y sus aliados vienen de más atrás. En 2014, Arabia Saudí, Baréin y Emiratos retiraron a sus embajadores de Doha como protesta por su apoyo a los Hermanos Musulmanes.

Catar ha sido hasta ahora el verso libre del Golfo. Acoge en sus fronteras el canal de televisión panárabe Al Jazeera, cuyas informaciones han provocado a menudo las protestas de los gobiernos de la región por sus informaciones críticas con el reino saudí.

Además, Catar es favorable a un acercamiento a Irán, el gran rival de Arabia Saudí en la región. A este respecto el último incidente se produjo hace una semana. Según informa Afp, la agencia oficial de noticias QNA fue supuestamente objetivo de un ataque informático que publicó en su sitio web falsas declaraciones del emir Tamim ben Hamad Al Thani. En dichas declaraciones se rompía el consenso regional sobre varios temas sensibles, especialmente sobre Irán, al que se calificaba como un posible aliado estratégico, y criticaba a los saudíes.