LOS CADÁVERES FUERON HALLADOS AMORDAZADOS Y EN FUNDAS PLÁSTICAS AMARRADOS CON CINTA ADHESIVA

La muerte de la niña de 13 años, cuyo cadáver que fue encontrada el pasado lunes en Santo Domingo Este, tiene ciertas similitudes con la de Loraimy de los Santos, de cinco años, quien fue violada, amordazada y asesinada el 17 de julio del año pasado, por tres menores cuyas edades oscilan entre los 10 a 16 años.

El cuerpo sin vida de Vianela Reynoso Amparo fue encontrado envuelto en una sábana, cubierta con una funda plástica y amarrada con cinta adhesiva, prácticamente en las mismas condiciones que fue hallado el cadáver de Loraimy.

El cadáver de Vianela estaba tirado sin ropa en un basurero del barrio Maquiteria, en Villa Duarte, aunque la menor residía en Villa Faro, justamente el mismo sector donde vivía Loraimy.

En ambos casos, las niñas desaparecieron un domingo mientras jugaban. La única diferencia es que la Policía no ha dado con los responsables de la muerte de Vianela. Mientras que dos de los menores acusados de violar y matar a Loraimy, adolescentes de 13 y 16 años, fueron condenados a un mes de prisión correccional, por lo que se supone que están libres.

En tanto que el niño de 9 años que también estaba involucrado en el crimen, quedó solo bajo la supervisión de las autoridades del Ministerio Público.

Recuento del caso Loraimy

Amparo de los Santos, abuela de la menor, contó que a las once de la mañana de ese trágico domingo de julio, estaba desayunando a su nieta en su casa, ubicada en el sector Villa Faro, y que “en un abrir y cerrar de ojos”, la niña se desapareció.

“Yo la desayuné y le di un helado. Después escuché que una de mis hijas dijo que el papá de Malanoche, como yo le decía a Loraimy, quería una foto de la niña, y cuando ella se desapareció, pensé que era mi hija que se la había llevado”, narra. Dice que dos horas después llamó a su hija y le dijo que le llevara la niña para darle nuevamente comida, pero la respuesta fue que ella no tenía a la menor.

Amparo se alarmó y comenzó a buscar a su nieta, sin que le pasara por su mente que su pequeña estaba siendo violada y amordazada, para luego ser asesinada.

“Cuando ella me dijo eso me alarmé mucho y comencé a buscar a Malanoche en el barrio entero. Horas después me dicen que Martha, la abuela de uno de los asesinos, quería hablar conmigo, entonces yo fui a su casa”, expresó.

Al llegar a la casa de Martha, dice Amparo, ve a la doña llorando, y le pregunta qué es lo que pasa, que si una de sus hijas que vive en el exterior se había enfermado; fue en ese momento cuando interrumpe el acusado de 16 años y dice: “lo que pasa es que yo maté a tu nieta”.

De los Santos, quien también vivía con otras dos nietas y una de sus hijas, no podía creer lo que había escuchado, por lo que inmediatamente pregunta dónde está la niña.

Minutos después el menor la dirige a la sala de la casa de su madre, la cual está abandonada, y ahí estaba el cuerpo de la menor, envuelto en una funda.

Amparo manifestó que la familia del menor de 16 años dijo que es retrasado mental, “pero la psicóloga que lo entrevistó dijo que se expresa como una persona normal”.