Pescar en los ríos Ozama e Isabela representaba hace 15 años una de las principales fuentes de ingresos para decenas de hombres que se dedican a esa práctica, pero a medida que más empresas se sumaron a verter sus desechos en ambos acuíferos, la contaminación fue aumentando y los peces muriendo.

“La contaminación de los ríos Ozama e Isabela nos ha afectado en un 100%, porque no podemos pescar nada. Desde que trasladaron el vertedero desde Guarícanos a Duquesa, hace unos 15 años, más toda la contaminación que depositan en los ríos, muchísimas empresas hicieron que se fueran eliminando los peces”, expresó Dionisio Cortorreal, quien tiene más de 40 años siendo pescador.

En octubre del año pasado, el Ministerio de Medio Ambiente promulgó la resolución 13-2016, la cual prohíbe el desguace de embarcaciones en los ríos Ozama e Isabela, como parte del proceso para el rescate de ambos acuíferos.

Cortorreal dice que antes él y sus compañeros pescaban en la misma zona de La Zurza, porque había muchos peces, pero en la actualidad, según el pescador, solo se encuentran el pez gato, los cuales no son rentables, y por eso no los pescan.

Dionisio Cortorreal, quien aprendió a pescar desde los 14 años junto a su padre, aseguró que la Cañada El Diablo es uno de los principales focos de contaminación más grande que tiene el río Isabela, principal afluente del Ozama.

Dice que ante esa situación que les afecta a los pescadores desde hace unos 15 años, tienen que pescar en el Ozama arriba, después de San Luis, debido a que por esa zona es menor la contaminación. Si tampoco encuentran peces en esa zona, se van a la Presa de Mijo; Iguamo arriba, entre otros lugares.

Las pérdidas
Cortorreal indica que hay grandes pérdidas, porque cada vez que sale a otra para poder pescar, tiene que hacer diferentes gastos.

“Crié a mis seis hijos con lo que ganaba pescando. Ahora no puedo comprarles nada, porque con lo que gano no me da”, expresó.

Medio ambiente:
El ministro de Medio Ambiente, Francisco Domínguez Brito, manifestó que no renovarán ninguno de los permisos de las empresas desguazadoras de barcos a orillas de los ríos Ozama e Isabela, “porque no vamos a permitir que sigan contaminando los ríos Ozama e Isabela”.

“Yo sé que habrá resistencia, pero la voluntad de nosotros sigue firme. No vamos a echar para atrás”, reiteró.